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La tarea: La voz de los lectores

2020-06-03T23:21:02+00:00

Sebu (8 años) y Darío (autor) Constanza (8 años) Catalina (7 años), Natalia y Diego Deben enviar el audio a cuentosxcontar@hotmail.com ¡Pronto lo publicaremos! Imprimilo desde aquí PARA GRABAR CON LOS CHICOS Deben enviar el audio a cuentosxcontar@hotmail.com ¡Pronto lo publicaremos para que puedan escucharlo y compartirlo! Imprimir el cuento desde aquí - No, Pá. No puedo hacer la tarea –dijo Bruno mientras miraba sus cartas de dinosaurios y se preguntaba por qué el Velociraptor se llamaba así si no había sido el más rápido de su tiempo. - ¿Por qué no podés hacer la tarea, Bruno? - Porque la maestra nos pide que hagamos 20 cuentas y eso es imposible –respondió él con la caja de marcadores en la mano. Se preparaba para dibujar un gigante Argentinosaurus comiendo hojas de la copa de un árbol. - No entiendo… ¿Por qué es imposible hacer 20 cuentas? - Porque antes de hacer 20, tengo que hacer 19; y antes de 19, tengo que hacer 18. Antes de 18, tengo que hacer 17; y así… - ¿Y si empezás por la primera y después vemos? –preguntó insistente el papá. - Tampoco se puede. - ¿Cómo que tampoco se puede? - Y no, porque antes de hacer la cuenta, tengo que escribir los números –dijo Bruno mientras pintaba su dinosaurio de plateado. - Bueno, escribí los números. - Es un lío, Pá. - ¿Un lío? - Sí, es un lío porque antes de escribir los números, tengo que agarrar el lápiz y el cuaderno. - ¿¿Eso tampoco lo podés hacer?? Al papá le divertían las excusas de Bruno para seguir jugando en su cuarto con las cartas o en el jardín con la pelota, aunque por lo general perdía la paciencia y se enojaba. Esta vez, sin embargo, vio que su hijo tenía una buena estrategia y, con algo de esfuerzo, siguió la conversación sin retarlo. - Tampoco puedo agarrar el lápiz, Pá. No es tan fácil. Antes tengo que encontrarlo. - Debe estar en la [...]

La tarea: La voz de los lectores2020-06-03T23:21:02+00:00

La tarea

2020-06-03T23:21:14+00:00

Escuchá a nuestros lectores Deben enviar el audio a cuentosxcontar@hotmail.com ¡Pronto lo publicaremos! Imprimilo desde aquí PARA GRABAR CON LOS CHICOS Deben enviar el audio a cuentosxcontar@hotmail.com ¡Pronto lo publicaremos para que puedan escucharlo y compartirlo! Imprimir el cuento desde aquí Sebu (8 años) y Darío (autor) - No, Pá. No puedo hacer la tarea –dijo Bruno mientras miraba sus cartas de dinosaurios y se preguntaba por qué el Velociraptor se llamaba así si no había sido el más rápido de su tiempo. - ¿Por qué no podés hacer la tarea, Bruno? - Porque la maestra nos pide que hagamos 20 cuentas y eso es imposible –respondió él con la caja de marcadores en la mano. Se preparaba para dibujar un gigante Argentinosaurus comiendo hojas de la copa de un árbol. - No entiendo… ¿Por qué es imposible hacer 20 cuentas? - Porque antes de hacer 20, tengo que hacer 19; y antes de 19, tengo que hacer 18. Antes de 18, tengo que hacer 17; y así… - ¿Y si empezás por la primera y después vemos? –preguntó insistente el papá. - Tampoco se puede. - ¿Cómo que tampoco se puede? - Y no, porque antes de hacer la cuenta, tengo que escribir los números –dijo Bruno mientras pintaba su dinosaurio de plateado. - Bueno, escribí los números. - Es un lío, Pá. - ¿Un lío? - Sí, es un lío porque antes de escribir los números, tengo que agarrar el lápiz y el cuaderno. - ¿¿Eso tampoco lo podés hacer?? Al papá le divertían las excusas de Bruno para seguir jugando en su cuarto con las cartas o en el jardín con la pelota, aunque por lo general perdía la paciencia y se enojaba. Esta vez, sin embargo, vio que su hijo tenía una buena estrategia y, con algo de esfuerzo, siguió la conversación sin retarlo. - Tampoco puedo agarrar el lápiz, Pá. No es tan fácil. Antes tengo que encontrarlo. - Debe estar en la cartuchera, Bruno, adentro de la mochila… - Claro que está ahí. ¿Qué creés? ¡No [...]

La tarea2020-06-03T23:21:14+00:00

Bianca e raggiante

2020-05-15T22:31:36+00:00

Frammento 1 Frammento 2 - Non c’è luce più bella di quella della Luna, Luca. - Ma che dici? È molto più bella quella del Sole, Davide! - Ma quella del Sole è forte, Luca. Troppo forte. Un piccolo raggio è sufficiente per svegliarci al mattino. Invece la Luna c’illumina quando si fa notte. Ne poco ne molto, il giusto. Davide e Luca erano amici, grandi amici. Potevano passare delle ore giocando insieme senza discutere ne litigare, anche se, quando parlavano, i loro interessi erano un pó diversi. - Davide, voglio giocare a carte. Ma per quanto tempo rimarrai ancora affacciato alla finestra guardando quella palla bianca? - Il tempo necesario, Luca. - Il tempo necessario per cosa? Che stai aspettando? - Che Camilla guardi la Luna nello stesso momento in cui la guardo io… - Sei innamorato, Davide? - Shhhhh… - Per che devo stare zitto? Ti vergogni? - Eh? No, io non sono stato., Sono state le foglie dell’albero. I rami si muovono e fanno “shhhhh”. Non lo senti? - In quel preciso momento, un grido stridente fece tremare le pareti: - Goooooooool!!!! Goooooooool!!!! - Che è successo? - È il nuevo vicino, Luca. Guarda la partita in tv e pensa di essere allo stadio. Ogni volta che ci incontriamo per strada mi dice: “Ragazzino, tu per me sei un campione, un vero cannoniere”. Tutto il tempo non fa altro che parlare di calcio… - Proprio come fai tu con la Luna, Davide! - Ahhh – sospirò Davide –. La Luna è unica. È la nostra unica Luna. Gli altri pianeti hanno molte lune. Marte ne ha due che sembrano delle rocce giganti e non sono nemmeno rotonde. Giove ne ha 67, troppe! Ognuna è diversa dall’altra: alcune sono di ghiaccio, altre di pietra e altre ancora di granito. Si dice che in una di queste ci potrebbero essere milioni d’insetti vivendo sotto la superficie. Puoi immaginare tanti scarafaggi tutti insieme? Che spavento! Invece noi ne abbiamo una sola, ed è tanto bella… - Noi, chi? - Noi, quelli che abitiamo nel Pianeta Terra, Luca. [...]

Bianca e raggiante2020-05-15T22:31:36+00:00

La mentira

2020-05-15T22:29:05+00:00

Siempre que hacía una travesura y no contaba la verdad, mi abuela me advertía: - Nacho, la mentira tiene patas cortas. Tanto lo decía que terminó por convencerme y, desde entonces, no les creo nada a los bebés ni a las personas bajitas. Hace poco un compañero llevó al colegio una lapicera buenísima. Tenía como 20 colores: verde, azul, rojo, amarillo, bordó, celeste y un montón más. Solo le faltaba el blanco. Me dijo que se la habían regalado para el cumpleaños, pero yo desconfié. Le miré las piernas y noté, con asombro, que eran más cortas que las mías. Entonces, le quité la lapicera de las manos y me fui corriendo a toda velocidad a ver a la directora. Golpeé la puerta de su despacho hasta que abrió y entré de un salto. Le pedí que cerrara. - ¿Qué pasa, Nacho? ¿Qué pasa? –preguntó asustada la directora. - Pasa que un compañero, que todavía no sé cómo se llama porque es nuevo, se robó una lapicera muy cara. ¡Tiene como 20 colores la lapicera! Solo le falta el blanco –respondí agitado. - ¿Y vos cómo sabés eso? - Porque me fijé y no tiene el blanco. Si quiere, la pruebo en un papel y le digo exactamente qué colores tiene, pero le repito: son como 20. - No, Nacho. Te pregunto cómo sabés que se robó la lapicera. - Ahhh… Miré para los costados para verificar que no hubiese nadie más en el despacho de la directora y le indiqué con la mano que se acercara. Ella se inclinó y le dije al oído: - Porque la mentira tiene patas cortas. De inmediato, levanté la voz y exclamé indignado: - ¿¡Acaso usted no lo sabe!? ¡Pobre! ¡Casi la dejo sorda! - ¿De quién es la lapicera, Nacho? –me preguntó la directora, algo molesta con la situación. - ¡Eso es justamente lo que quiero averiguar! –le contesté-. ¡A quién se la robó ese sinvergüenza! - ¿¡Otra vez, Nacho!? Te estoy preguntando a quién le quitaste vos la lapicera. - Ahhh… ¿No le dije que es un compañero nuevo y que no [...]

La mentira2020-05-15T22:29:05+00:00
  • Un Capitán para Escorpio

Un capitán para Escorpio

2020-05-26T21:42:06+00:00

María Laura Cassani Actriz de doblaje @mlcassani María Laura Cassani Actriz de doblaje Versión en neutro Belu Gestoso Locutora @belugestoso Diana Toblib Corresponsal de Paz. Esp. infancia Conciertos Didácticos Diana Toblib Ana María Oddo Narradora oral y escritora Bocaque vuela Erika Sotomayor Locutora @erisotomayor Natalia Flores Actriz de doblaje @natiiflores89 Andrea Estévez Mirson Locutora @aestevezmirson Sharon Cohen Goldfrid Actriz de doblaje @sharoncoheng Versión porteña Sharon Cohen Goldfrid Actriz de doblaje @sharoncoheng Versión latina Vale Fernández Actriz de doblaje @valelocutora Claudia Bergalo Locutora y actriz de doblaje @claubergalo Miriam Nancy Rojas Locutora @miriamrojas434 Norma Báez Conductora - Lic. en Comunicación @arteybohemia Andrea Bartolomedi Locutora y docente @bartolomediandrea Si algo le gustaba hacer a Jana, era jugar. Vivía frente al mar y, desde su ventana, solía observar un pequeño barco de madera encallado en la arena que un pescador había abandonado para probar suerte en otra ciudad. El barco era verde y naranja. Estaba algo despintado. El viento lo había inclinado hacia su izquierda y por ahí subía Jana todas las tardes al regresar de la escuela. Subía al barco y se paraba en la proa. Sobre su hombro derecho llevaba un loro, también de madera. Se llamaba Gaspar. Jana apuntaba lo más lejos que podía con sus binoculares y anunciaba con entusiasmo: - ¡Tierra, tierra! ¡Al fin hemos llegado a tierra! Si hubiese podido, el loro le habría contestado: “Estamos en tierra hace rato”, pero como era de madera aún no había aprendido a hablar. Jana se imaginaba una travesía fantástica en busca de peces nunca vistos. Algunos eran brillantes como los del Amazonas y se inflaban como el pez globo de Asia. Otros usaban antifaz como [...]

Un capitán para Escorpio2020-05-26T21:42:06+00:00

לבן ובוהק

2020-05-15T22:32:20+00:00

Versión en hebreo de BLANCA Y RADIANTE -- אין כמו האור של הירח, לוקאס! --אני לא חושב שלא, איך לא? הרי יש את אור השמש, דוד! -- אור השמש הוא חזק, לוקאס. הוא חזק מאד. קרן אור אחת מספיקה ,כדי להעיר את כולנו בבוקר,ולעומת-זאת הירח מאיר לנו בלילה. כמו שצריך- לא הרבה מדי ולא מעט מדי, הוא מאיר כפי שצריך. דוד ולוקאס היו חברים, ורעים טובים מאד. הם בילו שעות רבות במשחקים משותפים, ללא ויכוחים וללא ריבים, אבל בשיחות ביניהם, לא תמיד התעניינו באותם נושאים. --דוד, בוא נשחק במשחק קלפים! כמה זמן אתה יכול להישאר ליד החלון ולהביט בכדור הלבן הזה? --כמה זמן שצריך, לוקאס. --כמה שצריך,למה? מה צריך להתרחש? --שקמילה תתבונן בירח, בדיוק כשאני מתבונן בו. --הה, אתה מאוהב,דוד? --שה... שה... שה... --למה אתה משתיק אותי? ואומר לי:"שה... שה...",אתה מתבייש? --מה?! לא, זה לא אני שאמרתי, אלו היו רישרושי העלים של העצים, הענפים זזים וומשמיעים רחשים שנשמעים כך-שה... שה... אינך שומע? --בעודנו מדברים, באותו הרגע, נשמעה צעקה רועמת שהרעידה את הקירות : גווווווווול!!! גווווווול!!! --זה השכן החדש שהגיע, לוקאס.הוא צופה בכל משחקי-הכדורגל שמשודרים בטלויזיה. הוא חושב שהוא נמצא במגרש כדורגל.כל פעם שאנחנו נפגשים ברחוב הוא חייב לאמר לי: "אתה נראה כמו כוכב- כדורגל, בכל מקום או קבוצה שתשחק, אתה תהיה המבקיע של מספר השערים הגדול ביותר". הוא מדבר כל הזמן רק על כדורגל. --כמו שאתה מדבר על הירח. דוד! --"אוי..", נאנח דוד. הירח הוא דבר מיוחד במינו. כוכבי לכת אחרים יש להם ירחים רבים. מאדים, למשל, יש לו שני ירחים,שנראים כמו שתי אבנים ענקיות, שהן לא עגולות בכלל. ליופיטר יש -67-, יותר מדי. אחדים מהם קרח, אחדים הם אבן ועוד אבן. ישנם מדענים הסוברים,כי באחד מהירחים יכולים לחיות מיליוני חרקים מתחת לפני השטח. אתה מתאר לעצמך כל-כך הרבה תיקנים ביחד? לעומת כל אלה, לנו יש רק ירח אחד והוא הכי יפה שבעולם, כל-כך יפה... --לנו?! לנו?! -- לנו, אנחנו אלה שחיים בכדור-הארץ, לוקאס! או שאתה,בעצם,חי בכוכב מרקורי? --לא, אני חי בבית שלי. וכפי שאני רואה,אתה חי בירח, דוד! --לוקאס היביט בירח ואמר:" הירח חייכני היום, ולכן דבר טוב יקרה היום". -- נו באמת... פתאום, רוח קרירה חדרה דרך החלון הפתוח, וקררה ,ולו במעט, את החום הקייצי ששרר בחדרו של דוד. --לפי דעתי, הרוח [...]

לבן ובוהק2020-05-15T22:32:20+00:00
  • El sueño de Apolo

El sueño de Apolo: la voz de los lectores

2020-05-15T22:33:01+00:00

Pilar A. (10 años) Antonio S. (8 años) Benjamín V. (8 años) Pablo N. y Caro (5 años) Carmela Tambornino (8 años) Roxana Corradi y Azul (9 años) Mariuccia Virzì (97 años) y su nieto Pablo Giunta Carla Cardozo y Tiara (7 años) desde Italia Graciela @grekireser. Mamá de Lucio (8 años) Verónica G. con Lautaro (3 años), Nahuel (8 años) e Ignacio (8 años). Luciana Priano. Mamá de Francina (4 años) Fernando Sorensen. Papá de Maxi (5 años) Pedro Melo. Papá de Lucas (5 años) Belu Gestoso, locutora. Mamá de Lauti (Un año y 8 meses) María Laura Cassani, actriz de doblaje María Laura Cassani (neutro) Andrea Estévez Mirson, locutora Andrea Bartolomedi, docente y locutora Norma Báez, Lic. en Comunicación (Espacio Arte y Bohemia) Andrea Campos, bibliotecaria EP Nº 8 de Berazategui Antonio Villecco (7 años) Imprimir Leer

El sueño de Apolo: la voz de los lectores2020-05-15T22:33:01+00:00

El mago Evaristo

2020-04-20T22:29:21+00:00

Evaristo no se cansaba de repetirlo: - ¡Tengo mucha mala suerte! Yo le preguntaba qué pasó, cómo, cuándo… - Pinché la pelota, le pegué fuerte, me pasó hoy, me pasó ayer, ¡me pasa siempre! La última vez fue así: Evaristo estaba jugando un partido de fútbol con sus compañeros en el patio del colegio. Pateó la pelota contra el arco rival y, cuando la vio entrando, gritó “¡goooool!”, pero a último momento el viento la desvió. La pelota pegó en el palo derecho, en el travesaño y se pinchó. Cayó al suelo y quedó desinflándose en la línea del arco. “Pssss…” El partido se suspendió por falta de pelota y sus compañeros le reprocharon : “¿Por qué le pegaste tan fuerte, Evaristo?” - ¡Te pedí mil veces que no le des de puntín! –le recordó “Maravilla” Ramiro. Lo habían apodado así porque siempre hacía goles de rabona, de chilena y de caño al arquero. - ¡Sos tan burro que la única camiseta que te queda bien es la número cero! -lo cargó Gastón, que no jugaba mejor que Evaristo pero le encantaba molestarlo. - Tiraste dos pelotas a la casa del vecino, pinchaste cuatro… ¡No juegues más, Evaristo! -le ordenó Esteban, el mismo que todos los días le pedía prestada la lapicera. Evaristo estaba triste. El nunca lloraba, aunque esta vez ganas no le faltaban. Por suerte, no todo lo que recibió fueron quejas o cargadas . Fidel y Mateo, sus mejores amigos, acudieron en su auxilio y lo invitaron a jugar a las cartas hasta que terminara el recreo. - Todos tenemos un poco de mala suerte, Evaristo –lo consoló Fidel mientras los tres se sentaban a jugar en un rincón del patio. - Si vos te esforzás, las cosas van a cambiar –aseguró Mateo. Evaristo asintió . Por dentro pensaba cómo hacer para que su suerte cambiase definitivamente. Al día siguiente su mamá quiso alegrarlo y le dio plata para comprar un alfajor. Esperó ansioso el recreo y, cuando sonó la campana, salió disparado rumbo al kiosco sin recordar que estaba mordiendo un lápiz negro con las paletas. De la emoción, [...]

El mago Evaristo2020-04-20T22:29:21+00:00

El peón disconforme

2020-05-15T22:27:31+00:00

- Yo sé que soy solo un peón, pero quiero andar un rato a caballo. ¿Me dejás? Yamila no lo podía creer. Estaba por jugar su primera partida en el campeonato intercolegial de ajedrez y a uno de sus peones se le ocurría pasearse por el tablero. Eran sus piezas. Se las había regalado su abuelo Pablo. Las llevaba a cada torneo desde que comenzó a competir. Primero en el barrio, después en el club y ahora como representante de su escuela. A veces jugaba con las blancas, aunque en general elegía las negras. - Me gusta dejarle la iniciativa al rival y sorprenderlo con mis movimientos –explicaba Yamila. Las piezas negras sabían de su preferencia y se habían preparado de la mejor manera para el campeonato. Hacía un mes que venían practicando junto con Yamila para gritar “¡jaque mate! ” y derrocar al rey de las blancas. En esas semanas al peón se lo había visto un poco distraído y en una ocasión los alfiles le llamaron la atención. - ¡Concentrate en tu tarea! -le reclamaron durante un entrenamiento en una mesa de la plaza que tenía tallado en piedra un tablero hermoso. - ¿Cómo quieren que lo haga si tengo frío? Ustedes están bien porque llevan armadura, pero a mí no me dieron ni un buzo –les respondió el peón tiritando y usando de remera una hoja amarilla del otoño que había caído sobre la mesa-. Esto no abriga nada –se lamentaba. En otra oportunidad, Yamila lo encontró acostado panza arriba en la mesa de la cocina, muy cerca de un paquete de galletitas de membrillo. Ella le echó la culpa a su hermano Lolo. ¿Quién otro podría haberse comido las galletitas sin permiso? - No saben qué rico es el membrillo –dicen que dijo el peón cuando la nena lo regresó con sus compañeros a la caja del ajedrez. Poco tiempo después, Yamila sorprendió al peón adentro del metegol de su hermano. Estaba a un costado del arquero, como esperando que le pasaran la pelota para empujarla al gol. Una vez más, la culpa la tuvo Lolo… ¡Pobre Lolo! Como [...]

El peón disconforme2020-05-15T22:27:31+00:00
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